Tanto compradores como vendedores debemos «formarnos», investigar, consultar buenas fuentes de información
El máximo disfrute no está en tener alguna o varias piezas antiguas, ni en comprar piezas caras o de marcas famosas, sino en conocer lo que se tiene o se desearía comprar.
Saber el motivo de su hechura, clase social a la que se destinó, uso específico ; materiales, técnicas y profesiones involucradas ; contexto histórico, social, político, económico, comercial, religioso, geográfico, estratégico, climático ; costumbres, modas, calidades, limitaciones, etc..
Es un «hobby» o costumbre que puede aportar a la cultura personal y del círculo social donde se difunda. Y aunque no parezca, se accederá a muchos conocimientos que se pueden asociar a la realidad actual, porque estamos investigando sobre el «génesis» tecnológico y cultural de lo que hoy nos rodea.
La posesión de piezas antiguas y mas aún el amplio conocimiento de la historia y cuestiones relacionadas prestigiará nuestros comentarios sobre el tema y nos dará una aproximación a la verdad de muchas cosas que nos rodean actualmente.
Hay además riquísimas historias y anécdotas relacionadas, de exito, fracaso, competencia o dominio comercial, capacidad tecnológica y comercial, colonialismo ; orgullo regional, nacional o étnico, etc..
Luego de un tiempo y habiendo acumulado varias certezas, tendremos un panorama completamente distinto, con muchas mas armas para evaluar un espectro amplio de objetos y situaciones, que invariablemente se repiten a lo largo de la historia humana.
Como antaño dijeron dos pensadores :
– No hay nada nuevo bajo el sol . . . ! ! !
– Para novedad . . . los clásicos . . . ! ! !
Autor: HISTORICAL INC.